jueves, 31 de julio de 2014

El Profesor. -relato erotico-




                                      EL PROFESOR

Hoy es el día 15 del último mes de el tercer semestre de la preparatoria, como la maestra Sofía se accidentó, vendrá un maestro sustituto, un tal Michael Jackson.


A las 3:50 pm. Llega la ansiada hora de conocer al señor Jackson. Es un hombre alto, delgado, de pelo largo, atractivo y joven no parece en nada un docente.

Me gusta, mientras entra al aula noto como nuestras miradas se encuentran y eso provoca, un leve cambio de temperatura en mi.

La clase para mi se pasa demasiado lenta, siento ese incómodo calor, esa sensación de incomodidad al mirar al señor Jackson, a pesar de lo que las personas creen de las personas acuáticas él es muy, muy eficiente en su trabajo. Pero me atonta, cuando paso la tarea, a su escritorio, se me cae la pluma al piso, y el la recoge, me hace entrega de ella, y me roza sugerentemente la mano, o eso me pareció a mi.

Vuelvo a mi asiento mas caliente que el sol. Es incómodo. Ahora no se para donde mirar.

Salgo del aula, mi amiga Ceci me dice que el profesor se me quedo viendo en las piernas, me sonrojo traigo una faldita muy corta.

-figuraciones tuyas, el profesor es mayor.

-¿Y que?; sigue siendo hombre, y a los hombres les gustan las mujeres, además estas muy guapa, no has tenido novio desde cuando? ; no recuerdo, seria excitante que tu y el ya sabes...en el escritorio.

Le doy un codazo mientras me Río.

-no digas cosas. Aunque si esta muy guapo.

-¡Guapo! Deja lo guapo ¡Esta buenísimo!

Su comentario me hace reír. Asiento.
Así pasan los días, y yo siempre espero con ansia ese momento la clase de mi querido sexy, guapo y nalgón profesor, de contabilidad.

Siempre nos miramos mucho, abecés nuestras miradas se encuentran y sonreímos. Una tarde me pide a mi y otros dos compañeros que nos quedemos hasta mas tarde con el. Ellos se van pero yo me quedo con el discutiendo ciertas cosas que no entendía y que me parecen fascinantes, sin darnos cuenta, el tiempo se nos pasa y poco a poco nos vamos perdiendo en la profundidad de las palabras, el es muy culto. Nos acercamos hasta que sus labios rozan mis labios...

Nuestras bocas chocan en un suave, y delicado beso corto, a los pocos segundos nos separamos, sabiendo. Que no ha estado del todo bien.
...

-pe..perdón

Tartamudea el.

-no, solo olvidémoslo.- le sonrió, pero el maldice, se levanta y cierra la puerta, gimo, inconscientemente, siento el ardor de mi nuca, de mi vagina palpitante. Él se acerca hasta donde estoy, me levanta, y me besa, apasionadamente, y yo frunzo el ceño, no se si esto esta bien. Pero, el me besa tan posesivamente, que me obliga a ceder ante su ímpetu.

Mis manos, lo acarician, y se enredan en su cabello sedoso, mmm... besa tan bien, debería dar geología.
El me atrae hacia si, nuestro beso dura tanto que mientras nos besamos estamos nadando, buscando, necesitando aire. Pero ninguno de los dos quiere dejarnos.

El se separa por fin dándome aire. Luego, me empuja, contra el pizarrón, y me acaricia el pecho, gimo, me muerdo los labios, el jadea, y se acerca de nuevo a mi boca, me mira.

-perdón. Nunca debí. pero, yo quise, yo quiero- insisto, y lo beso, el me mira confundido, no se que hacer jamás había estado en una situación así. Pero al notar su excitado pene. Bajo mi mano hasta el

, y lo aprieto contra la palma de mi mano, el gime, y cierra los ojos.- tuya... podría ser toda tuya, jamás he estado con nadie mas. - me sonrojo al oír mis descaradas palabras.
El se acerca a mi, y nuevamente planta en mi un beso. Cierro los ojos, y disfruto de su lengua poseyéndome.
...
-quiero, esto, lo deseo. ¿TE has dado cuenta de como te miro?

Asiento.

-y eso me quema, me cala hasta lo mas profundo de mi ser, te tengo en mi vientre durante todo el día.

-¿Así?- se acerca y me pega contra el pizarrón, -gimo- me clava su durísima erección en el vientre. Y se mueve contra mi, mi vagina palpita, y necesito fricción... de verdad que la necesito. Lo tomo del cuello, y subo mis piernas lo enredan y así nuestras entrepiernas se encuentran y siento su maravilloso atributo en el centro de mi deseo. Mi braga, se empapa, enseguida y el lo nota, por la cara que hago, me encaja en el pizarrón, y se mueve como si lo hiciéramos,

nuestras partes se frotan, se conocen se excitan. Seguimos, hasta que tengo varios orgasmos así, el me acaricia sus manos, acarician la piel desnuda de mis muslos. Yo me como su boca, ya no puedo más ya no quiero conformarme con solo la fricción. Me acerco a su cuello, y lo mordisqueo, gruñe. -¿Quieres que te folle? - asiento.
- no, aquí podrían vernos- me molesto, al verlo tan preocupado después de lo que acabamos de hacer.

A regañadientes acepto que salgamos del plantel, el me lleva hasta mi casa, yo vivo solo con mi compañera de cuarto, Sarah que por ahora se fue de vacaciones y tengo el cuarto para mi sola.

-¿Quieres pasar?- le pregunto. Duda.- descuida estoy sola, y mañana es sábado, podríamos pasárnosla sin dormir...

-¿Eso es lo que quieres?- asiento. -esta bien, pero Alba deves saber algo a mi no me gusta el sexo común, y no se si eso te pueda incomodar ya que como dices jamás lo has vivido.
...
-si, es contigo todo me gustara, perviérteme.

Dicho esto su respiración se acelera, y me acerca azota contra mi puerta mientras me besa salvajemente, me toma los muslos con sus fuertes manos, y me hace abrazar sus caderas, y hunde su cuerpo contra el mío, casi lo puedo sentir dentro de mi, mi vagina se contrae, se humedece, y se expande, lista para recibirlo, siempre había soñado con hacer el amor. Pero he caído en el juego de la pasión, y es mucho mas que excitante. Abro la boca.

-te deseo, Michael, te deseo...

Se aprieta mas contra mi, mis labios se abren, y el bulto de su pantalón queda entre medio de ellos gimo al sentir como se rozan... Michael pasa su lengua por mi lóbulo.

Como puedo abro la puerta, cerramos, y me empuja contra la puerta. Mmm... alguna vez imagine mi noche de bodas, pero nunca me imagine ser azotada contra la pared... es excitante.

-quieres? Aun lo quieres?... estas dispuesta a hacer todo?- asiento.

-solo por ti.

Me baja al piso, se quita el saco, los zapatos, los calcetines, se desabrocha la camisa, y me deja atónita ante esa imagen tan sensual. Se acerca a mi, y me quita la blusa, me baja la falda, y me deja en braga y sujetador.

-dime, ¿Qué te gusto de mi?

-todo, ¿Y a ti de mi?

-¿No te dabas cuenta de como te comía con la mirada?

Gimo al sentir las manos de mi profesor en mi trasero se acerca, y mordisquea. Siento como esa energía se expande, y circula entre mis muslos. Mmm...

Jugamos a acariciarnos durante unos minutos. Pasamos de besos, abrazos, a mordidas, y arañazos, azotitos, de pronto, se separa de mi.

-¿Qué sucede?

-¿Sabes que soy casado?

Asiento, si, y por desgracia le tengo tanta envidia a esa mujer.

-y, la verdad me da envidia, ella siempre te tiene. Pero te quiero, te deseo. Quiero esto, quiero ser tuya.


-¡oh querida Nora!, ¡No sabes como me alegra y me excita eso!

Me atrae de nuevo a sus brazo, me mordisquea, el labio, y tira de el, sus manos invaden mi cuerpo, mete su mano en mi braga, y me hace jadear. Al sentir como mete tres de sus dedos en mi, jamás había llegado a tanto con nadie, el me susurra, lo que quiere hacerme, me cuenta que ha pensado en mi entras se masturba en la ducha, mientras tiene intimidad con su mujer, y sorprendentemente no me incomoda, me excita mas.

Sigue explorándome con sus dedos, hasta que explotó bajo sus caricias, y yo gimo en voz alta su nombre, presa del deseo, me echa atrás la cabeza casi haciéndome daño, y me besa con posesión, me lanza en la cama, me quita la braga y ¡Dios! Su lengua invade mi interior, me retuerzo, arqueo la espalda. Termina sus acometidas, y se quita su pantalón... dios! Que atributo mas deseable. Me contraigo al observar su masculinidad en todo su esplendor.


El se cierne sobre mi, pasa su lengua desde mi entrepierna, pasando, por mi ombligo y entre enmedio de mis senos.- arqueo la espalda- victima del placer que genera su lengua.

-mmm...

Es lo único que sale de mi boca. El se sienta sobre mis muslos, y hace que me incorpore, allí, me quita el sostén y a base de besos vuelve a ponerme en la misma situación.

Besa, lame y succiona mis senos, -gimo, mi respiración se acelera- me abre las piernas, con sus dedos traza círculos, y oleadas de placer se abren paso para colmarme de placer.- muerdo mi labio- es demasiado placer.

Él introduce cuidadosamente la gruesa y dura cabeza de su pene en mi húmeda y palpitante vagina. Abro la boca, en señal de placer, de autentico deseo.

El se mueve lento... lento y me hace jadear, pero él no avanza no se profundiza. Y solo con esa pequeña parte de él me hace llegar al orgasmo. Él rápidamente sale de mi.

-joder! Casi me corro dentro de ti.

Se agacha y me besa, apasionadamente en los labios, yo enredo mis manos en su larga cabellera rizada.

Paso mi mano por su espalda, mis uñas se entierran levemente en su piel y lo hace gruñir,-me me toca explorarlo- mis manos llegan a su pene, toco la puntita chorreante, eso me excita de nueva cuenta.

Sin pensarlo, me abrazo a el, y le doy la vuelta, ahora él esta debajo mío. Le tomo ese inmenso pene con las dos manos, -aunque realmente no se que hacer, así que decido hacerlo instintivamente, hacer lo que el momento y la excitación me digan que hacer- primero, lamo, su glande, lo beso, lamo alrededor de su pene. Alzó la mirada, él me mira con la mirada encendida y los ojos oscuros, llenos de deseo.

Abro la boca, y lo introduzco, primero, lento... pero luego lo quiero. Más lo deseo tanto me retiro, satisfecha de escuchar como jadea, y pronuncia algo entre suspiros. Mmm lo introduzco hasta el fondo de mi garganta... y lo succiono, lo aprieto hasta mas no poder, y con mi otra mano, acaricio su testículos, un gruñido ronco sale de su garganta, y me esfuerzo mas, me siento tan poderosa desde este punto.

Mis dientes lo rozan y jadea.

-apártate, que me correré- dicho esto sigo con mis acometidas, y el explota en mi boca. Siento su semen resbalar por mi garganta.
Apenas sale de mi boca, me besa. Nuestras lenguas, se encuentran y juguetean. Mis manos no pueden estar quietas, busco su miembro, y lo aprieto, lo masturbo mientras nos besamos, este responde ante mis caricias, y vuelve a tensarse.
...
-no, así no. Vamos a la cama.

Mi húmeda y palpitante vagina se estremece, se agita y estoy al borre de nuevo. Se acuesta y me pone sobre él.
Al ver mi cara de sorpresa. Me dice.

-¿Qué. Acaso no te lo esperabas así?- niego- pues quiero que tu tengas tu propio ritmo que te muevas y que tengas la profundidad que desees. No he olvidado que aun eres virgen.

Me pone sobre sus caderas, con mis manos, tomo su pene, me contraigo de lo excitada que estoy, abro mis labios vaginales, y introduzco la cabeza de su pene, mmm... cierro los ojos y me muerdo el labio, disfruto, y lento lo dejo que me llene, hago una mueca de dolor, cuando siento que mi himen se rompe, pero estoy tan dilatada y húmeda, que casi no lo siento. Gimo, y él también, me agacho y lo beso, él jala, mi labio. Empezamos a movernos, lento, su pene me llena por completo, por momentos es tanta la profundidad, que siento que su miembro me lastima, pero esa extraña sensación me incita me calienta la sangre y me sube la libido al cielo.

Y él, me toma de las caderas, y me mueve mas, profundo, mas rápido, y chillo, Gimoteo, y sudo, mi sudor cae, sobre su pecho, y con mis manos, lo extiendo sobre su pecho. Echo la cabeza atrás entre pensamientos incoherentes, cierro los ojos pero su palma, en mi trasero me hace abrirlos ojos, me azota una, dos, tres veces.


-mi...cha.. Michael... dame más.- gimo a mas no poder.

Me azota de nuevo, y duele, pero sorprendentemente, se siente tan bien, mis caderas toman vida, y aceleran de arriba hacia abajo, arriba abajo, rápido, más rápido. Los dos palpitamos, él levanta la pelvis y me rompe, una y mil veces, me mata, llegamos al orgasmo, gimiendo y gritando, me derrumbó débil ante su pecho, no me retiro aun esta duro, y si erección es considerablemente grande.

Me muevo despacio sobre él, frotándome, él se mueve lento. Me besa, y yo me abrazo a sus hombros, mientras recuperábamos el aliento, y poco a poco. Crece nuestra excitación, me muevo rápidamente sobre él, recostada en su pecho, lo aprieto contra el colchón, y este pega contra la pared, cada vez que nos movemos. Saco mi lengua y la paso por su mejilla, gruñe, y se mueve de tal forma que ahora estoy debajo de él.

Me toma bruscamente, rápido, me alza las piernas hasta sus hombros, siento como mi vagina se achica y lo siento tan dentro tan mío, me llevo la mano a la boca para no gritar. Me hace suya, de nuevo, y ahora él descansa en mi pecho, besa mi sien.



Fin.

2 comentarios:

  1. Tu si Saves como hacer que te metas a la historia, Wow. Mi imaginación bolo Wow. Es excelente tu forma de redactar me encanto tu historia... te felicito..!!

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  2. Muchas gracias Izet para un escritor siempre es reconfortante saber que lograste causar un impacto en la gente, y saber que te hice sentir dentro de la historia es genial. Ya que eso es lo que busco, que por medio de la fantasia las fans podamos meternos en un relato. Donde podamos "vivir" ciertas cosas que en la vida real nos serian imposibles, gracias, y espero nos sigamos leyendo. Un beso.

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